¿Qué es la Polisemia?

 

La confusión actual reside en una especie de círculo vicioso en que se rechaza la pedagogía por objetivos, se adopta incluso cierta referencia al constructivismo, y sin embargo, las condiciones de la enseñanza no cambian. .Advierte Frida Diaz Barriga (2005) los riesgos del término: “En el análisis realizado de la producción curricular encontramos una dispersión de significados en lo que diferentes autores entienden por competencia, y habitualmente un peligroso reduccionismo. Añade: “Una importante crítica al currículo por competencias es que en muchos casos se adopta una visión pragmática, reduccionista y técnica, que al parecer es la que está proliferando hoy en gran parte de los proyectos educativos y curriculares, donde la; competencia; queda reducida al dominio de un; saber hacer; procedimental y de corte técnico, como una vía que sólo permite definir registros de tareas o comportamientos discretos y fragmentados”. Se acaba por proponer las mismas acciones, sin considerar las variantes de la situación, los procesos de construcción del conocimiento, no necesariamente lógicos. Al respecto, Phillipe Jonnaert, del ORE / UQAM de Montreal plantea:

“La utilización del concepto de competencia a nivel curricular se ha realizado en condiciones de apresuramiento. No poseemos más que una definición rápida e incompleta del concepto de competencia para echar a andar un currículum respecto de una lógica que aún no se ha teorizado…Los responsables políticos de la educación demandan a los realizadores e programas de estudio construir programas con nuevos marcos de referencia teórica y epistemológica: competencias más que objetivos, socio constructivismo más que conductismo, situaciones de formación más que contenidos disciplinares prescriptivos, con un acento colocado en el aprendizaje más que en el docente. Las herramientas tradicionales, a menudo prescriptivas, son inútiles. Los diseñadores de los nuevos planes curriculares se encuentran frente a un edificio que deben construir pero con una caja de herramientas inválidas.

La situación es compleja y provoca incoherencias en ciertas regiones respecto de los nuevos programas de estudio Rápidamente, a falta de nuevos modelos, convocan a Bloom y a sus taxonomías, a Gagné y su concepción comportamentalista del aprendizaje, De Landsheere o D´Hainaut y sus teorías de objetivos. Esas no son verdaderamente reformas y no sugieren más que un engaño cuyas primeras víctimas serán los aprendices. Jonnaert, 2007. 11y 12)”

No hemos acabado de asimilar el concepto, No hemos logrado aún diferenciar las ideas espontáneas que se tienen sobre el tema, de las teorías científicas que efectivamente las validan, estamos en proceso de construirlas. El concepto de competencia debería poder especificar las condiciones que reúnen las instancias del concepto, debería decir lo que hace a una competencia ser una competencia y diferenciarla de lo que no es competencia, especificar todas las condiciones posibles donde el concepto pueda aplicarse, lo que nos brindaría la posible extensión del concepto, el rango de todas las circunstancias posibles bajo las cuales ese concepto puede aplicarse, las restricciones y situaciones en que se aplica, los errores en que se puede incurrir en el uso inadecuado del concepto. Se requiere de esfuerzos de investigación que definan cada vez con mayor precisión la exactitud y estabilidad al concepto, sus alcances y sus límites.

A pesar de toda esta problemática, el resultado parece promisorio, el concepto de competencia actual posee un atractivo singular, la dificultad de definirlo crece con la necesidad de utilizarlo, como expresara Le Boteurf (2001) así que más que un concepto operativo es un concepto en vía de fabricación. Por encima de las diferencias conceptuales y metodológicas en torno a las competencias, existe un ánimo generalizado hacia el uso de este constructo en las reformas educativas al que se otorgan posibilidades enriquecedoras. Las competencias “suponen un progreso respecto de enfoques y planteamientos precedentes, pero siguen presentando y no puede ser de otra maneta, limitaciones importantes al tiempo que comportan riesgos y peligros en su puesta en práctica a los que conviene prestar especial atención “(Coll, 2008)

De ahí que en este estudio, se adopte una estrategia comparativa: (a) cómo se usa el término en el discurso coloquial y en el discurso científico (b) como se emplea en el ámbito empresarial y en el ámbito educativo(c) qué podemos encontrar desde un análisis comparativo de los paradigmas por los que ha transitado.

“¿De dónde proviene el término? ¿Qué hechos y contribuciones han permitido el desarrollo del concepto? ¿Cómo ha evolucionado a través de diferentes paradigmas del aprendizaje?”

Si hacemos uso del heurístico kuhniano, podríamos decir que, de manera semejante a la transición que tuvo lugar entre conductismo y cognoscitivismo estamos pues inmersos en el período revolucionario que sucede a la crisis educativa, con grandes diferencias de vocabulario teórico, cargadas de teoría, sin llegar todavía a un entendimiento (De Vega, 1984 ).

Significado del término. En primer lugar se contrastará el significado del uso tácito, coloquial con el uso acordado en definiciones científicas. A menudo encontramos una aparente circularidad en el manejo del término, sobretodo con el uso indistinto que se hace de aptitud, capacidad, destreza, habilidad. Si se realiza un ejercicio simple de comparación entre términos del uso común y términos científicos asociados a competencia, contrastando las definiciones obtenidas del Diccionario de la Real Academia Española con las de algunas fuentes de la literatura científica, puede alcanzarse un primer nivel de entendimiento. Hemos añadido los términos experiencia y expertise porque añaden claridad a este contraste.

  • Aptitud: Del Lat. aptus = capaz para) (Del lat. aptitūdo) Uso Coloquial: Capacidad de una persona para realizar adecuadamente una tarea .Se define como la capacidad para operar competentemen te en una determinada actividad. Capacidad y disposición para el buen desempeño o ejercicio de un negocio, de una industria, de un arte, etc. Suficiencia o idoneidad para obtener y ejercer un empleo o cargo. Uso científico: En psicología, aptitud es cualquier característica psicológica que permite pronosticar diferencias interindividuales en situaciones futuras de aprendizaje. Engloba capacidades cognitivas y procesos, características emocionales y de personalidad. Se relaciona con el estudio psicológico de las diferencias individuales porque cada persona, al ser individual, tiene diferentes aptitudes en diferentes actividades. Se considera que las aptitudes están determinadas por la combinación de factores innatos y adquiridos en diferentes proporciones y en especial en las aptitudes de carácter perceptivo y motor parece prevalente el elemento innato, mientras que en las intelectuales resulta determinante el papel del aprendizaje.
  • Capacidad: (Del lat. capaceta s, -ātis). Uso coloquial: aptitud, talento, cualidad que dispone a alguien para el buen ejercicio de algo implica el operar competentemen te en una determinada actividad. Uso científico: Término genérico para designar la posibilidad y la idoneidad de un sujeto para desarrollar una actividad o cumplir con una tarea. De ahí que cada definición de capacidad remita a la actividad en la cual ésta se ejerce y a la serie de operaciones que requiere y que no se puede relacionar con un solo tipo de asuntos. El uso del concepto todavía es recurrente en la Psicología aplicada para referirse a las tendencias innatas y a las adquiridas oportunamente consideradas por la evaluación de los sujetos y por la previsión de sus rendimientos en los test aptitudinales. Por ejemplo, los tipos de capacidades intelectuales de acuerdo a la investigación derivada de las pruebas psicométricas han buscado lo que Thurstone (1938) llamó capacidades mentales primarias. (Capacidad se refiere a los recursos y aptitudes que tiene un individuo, para desempeñar una determinada tarea o cometido.).
  • Destreza: ( Del latín “dexter” diestro). Uso coloquial: Habilidad, arte, primor o propiedad con que se hace algo. Uso científico: Habilidades psicomotrices requeridas para realizar ciertas actividades con precisión El significado de destreza reside en la capacidad o habilidad para realizar algún trabajo, primariamente relacionado con trabajos físicos o manuales.
  • Experiencia: Del latín experiri= comprob ar. Uso coloquial: Es un forma de conocimiento o habilidad derivados de la observación , de la vivencia de un evento o de las cosas que suceden en la vida. Uso científico: En psicología Ausubel (1986) especifica el término de experiencia en el sentido de que el aprendizaje humano conduce a un cambio que va más allá del comportamiento conductual. La experiencia humana no solamente implica conocimiento sino también afectividad. El término se vincula a dos significados: A la organización científica de la observación y a la intuición.
  • Expertise: (Del lat. peritĭ a). Uso coloquial: Sabiduría, práctica, experiencia y habilidad en una ciencia o arte. Uso científico: En el Procesamiento de la _Información humana la pericia o conocimiento experto se refiere a la habilidad que la persona gana con la experiencia para describir el conocimiento factual organizado que se posee acerca de contenidos concretos. Se ha tratado de modelar la diferencia entre el pensamiento de novatos y expertos en dominios diversos de conocimiento para obtener pautas y desarrollar métodos para guiar de manera eficiente a los novatos hacia el funcionamiento experto (Glaser y Chi, 1988, Newell y Simon, 1972.En Bransford , Brown y Cocking, 2000). Muestran que el pensamiento y la solución de problemas de los expertos son el resultado de las estructuras organizadas de conocimiento adquiridas a lo largo de periodos de aprendizaje y experiencia. Esta investigación implica comparar expertos hábiles y experimentados con novatos en el mismo campo para describir cómo lo hacen los expertos y para identificar los problemas que experimentan los novatos ( Berréate y Scardamalia 1986; Breuer 1993; Glaser y Basso, 1989. En Good, Thomas y Brophy, 1980)-
  • Habilidad: Del lat. habilitas, -tus. Uso coloquial: Capacidad y disposición para algo. Uso científico: Capacidad para interpretar e intervenir sobre la realidad, para modificar la realidad misma o el propio sistema de referencia de capacidades cuando este no corresponde a las ya cambiadas exigencias de la realidad. De la definición se desprende que la habilidad tiene ver con la flexibilidad del propio comportamiento y como tal se distingue del hábito que presenta, en cambio, una cierta rigidez. Las habilidades pueden ser instintivas, sensomotrices, manuales, intelectuales y sociales. Las habilidades intelectuales fueron catalogadas por León Thurstone, (1924) con la intención de describir los elementos fundamentales de la inteligencia cuya flexibilidad estaría dada por: la comprensión verbal, habilidad numérica, habilidad espacial, habilidad perceptiva y el razonamiento El concepto de «habilidades» de Sckmeck (1988)habla de aptitudes como «capacidades que pueden expresarse en conductas en cualquier momento, porque han sido desarrolladas a través de la práctica (es decir, mediante el uso de procedimientos) y que, además, pueden utilizarse o ponerse en juego, tanto consciente como inconscientemente, de forma automática».
  • Competencia: (Del lat. competen tĭa; cf. competir). Uso coloquial: Pericia, aptitud, idoneidad para hacer algo o intervenir en un asunto determinad o. Uso científico: La competencia se refiere a un conjunto de capacidades complejas aprendidas que poseen distintos grados de integración. Una forma de referirse a ella es definir las intenciones en términos de los resultados esperados del aprendizaje, objetivos cognitivos que remiten a destrezas de alto nivel y que pueden concretarse en ejecuciones o comportamientos diversos en función del contenido de ejecución (Brunner 1966, Greeno, 1974. En :Martin y Coll, 2003) La competencia integra y relaciona las demandas externas, el contexto y las características personales, por lo que está fuertemente situada dentro de un contexto y vinculada a contenidos específicos.

Lo que produce la impresión de una circularidad verbal se refiere prioritariamente al uso cotidiano, en el ámbito científico esa circularidad y polisemia del término y puede estar justificada. En efecto, la competencia en su carácter integrador, y por tanto, complejo, incluye una combinación de diferentes recursos o tipos de aprendizaje y de variados niveles de complejidad y naturaleza. En el sentido que apunta Díaz Barriga,. (2006): “Los términos aptitudes y habilidades generales y específicas, se encuentran de alguna manera relacionados con el de competencias, si bien el primero da cuenta de diversas disposiciones, el segundo remite a la pericia que se ha desarrollado a partir de tales disposiciones (Díaz Barriga, Angel.2006, p.14 ) y considerando también que “la aptitud es la capacidad para hacer algo (y que las capacidades “son transversales, susceptibles de ser empleadas con distintos contenidos “ (Roegiers, 2007), realizamos un intento de diferenciar esas clasificaciones en este trabajo, que se ofrece como sigue.

La competencia incluye aptitudes. Aptitud en el sentido de recursos internos que responden a la persona como un todo, y que articulan integradamente, un conjunto de disposiciones, habilidades generales de pensamiento, habilidades estratégicas y meta-cognición; recursos afectivos y habilidades sociales que tienen la viabilidad para manifestarse en diversas situaciones. La manifestación de este conjunto de disposiciones se concretiza cuando se presentan situaciones por resolver. La persona pone en juego una combinación de capacidades aprendidas en contexto que mejor se adapten a las circunstancias. Intervienen también, habilidades o capacidades disciplinares de dominio específico que vinculan expertise, experiencia y práctica ganada con horas de trabajo. Las destrezas físicas en general y las destrezas físicas particulares requeridas por la situación para el manejo de recursos externos tecnológicos: aparatos, equipos, herramientas, artefactos, destrezas en el uso de las TIC’s, también se ponen en marcha.

Hace falta acordar estas convenciones en el discurso educativo, llegar a un consenso en el uso acotado de estos términos y adoptarlo de manera uniforme por la comunidad educativa para que cuando se empleen los términos, aptitud, capacidad, destreza, habilidad tengan un significado claro y unívoco, pero ese tránsito aún no ha tenido lugar, está en proceso de teorizarse, en proceso de construcción.

Origen del concepto en la industria. La competencia es desde luego, un concepto en evolución cuyo arranque u origen vale la pena rastrear para aclarar su sentido. Respecto del origen del concepto y su avance, algunos autores manifiestan que las competencias surgen para atender a las demandas económicas y laborales de la sociedad y que el concepto tiene sus raíces en el campo laboral. El análisis del trabajo y de su entorno forman parte medular de la visión empresarial: calificación para el trabajo. La definición de competencia está referida consecuentemente, a contextos específicos de trabajo y se refiere a la capacidad real para llevar a cabo una función conducente a la elaboración de un producto, incluidos los modelos de comportamiento y las habilidades que los individuos adquieren durante los procesos de socialización y educación/formación. Como señala la Comisión Europea (European Commission, 2007):

“La creciente globalización confronta a la Unión Europea con nuevos cambios, cada ciudadano necesita un amplio conjunto de competencias e para adaptarse con flexibilidad en un mundo cambiante rápidamente y altamente interconectado. La educación en su papel dual, social y económico conjuntamente, tiene un papel clave que jugar para asegurar que los ciudadanos de Europa adquieran las competencias necesarias para posibilitar adaptarse con flexibilidad a dichos cambios (European & Comission, 2007, pág. 3).”

El traslado del concepto a la educación. Esta transición tiene lugar como una respuesta de remedio a la crisis de la escuela y la lucha contra el fracaso escolar; se trata de un proyecto político-educativo global que aunque influenciado por el contexto social del mercado de trabajo, va más allá de la lógica del mercado hacia las finalidades de uso de las competencias, para asegurar que el educando actúe efectivamente sobre la complejidad del medio. El planteamiento basado en competencias con un sesgo empresarial, llega a la educación directamente a través de la vía europea y los acuerdos de Lisboa.

“La explicación más evidente consiste en invocar una especie de contagio, habiéndose apoderado del mundo del trabajo del concepto de competencia, la escuela seguiría de paso (Perrenoud, 1995) Una vez en el terreno educativo, la adopción de competencias se ha enriquecido con una visión, bajo nuestra opinión, más profunda y dotada de un amplio abanico que la que circunscribe al ámbito laboral. Esto obedece de manera natural a que el proceso de escolarización abarca los distintos niveles educativos y diferentes generaciones poblacionales que han estado de manera espontánea más cercanos a los principales planteamientos psico educativos y a los que la psicología educativa y la Inteligencia Artificial han prestado mayor atención. La lógica de las competencias a medida que avanza en el ámbito de la educación, ha venido incorporando cada vez los supuestos de las diversas teorías explicativas del desarrollo y del aprendizaje.”

Para dilucidar el historial del concepto, hemos seleccionado de la literatura algunos hechos que de manera directa o indirecta, a nuestro juicio resultan singulares y que hemos tratado de diferenciar de acuerdo al ámbito, educativo o laboral, donde surgieron . Esta cronología de hechos puede consultarse en el Anexo 1 de este capítulo. Se consideran ahí ambos ámbitos, laboral y educativo. Actualmente se nutren el uno al otro en el proceso de construir una teorización, y esto es de algún modo natural si se considera a la competencia desde el punto de vista de las situaciones y concretamente de situaciones de vida y de los aprendizajes prácticos, terreno común para ambos.

Variaciones en la definición de competencias. La competencia se define de acuerdo al paradigma epistemológico al que hacen referencia .Si bien la mayoría de los modelos competenciales, son híbridos, reflejan varios paradigmas a la vez” utilizando las herramientas, los conceptos y las categorías de diferentes paradigmas. Según Jonnaert (2002) referirse simultáneamente a dos paradigmas antagónicos de construcción del conocimiento, provoca confusiones en los profesores ya que el paradigma que sirva de referencia para la práctica profesional docente, no debe ser ambiguo.Revisaremos entonces, la manera en que ha venido evolucionando el concepto tanto la definición de competencia como sus elementos nodales y cómo cada una de ellas refleja una alineación hacia alguna de las orientaciones epistemológicas: conductista, constructivista, cognitiva o sociocultural.

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