Currículo por Competencias

 
Currículo por Competencias
Currículo por Competencias

Hacia finales del siglo XX se empieza a desarrollar una reforma educativa a nivel mundial, cuestionando los modelos tradicionales de aprendizaje, tratando de proponer  estrategias y modelos de aprendizaje significativo en los que los estudiantes pusieran en práctica sus conocimientos, para vida diaria y laboral. El concepto de currículo por competencias surge con esta reforma educativa concibiéndose como:

“El conjunto de conocimiento, habilidades, destrezas, aptitudes y actitudes que, relacionados entre sí,  permiten al individuo argumentar, proponer y actuar en todas sus interacciones a lo largo de la vida”.

Miklos, T (2009).

“La palabra competencia abarca tanto la habilidad mental como la física (esto es, competencia implica comprensión o conocimiento), además también connota destreza o habilidad física”.

Attewell, P. (2009, p. 22)

“Una competencia ha sido definida como un saber hacer flexible que puede actualizarse en distintos contextos, es decir, como la capacidad de usar los conocimientos en  situaciones distintas de aquellas en las que se aprendieron. Implica la comprensión del sentido de cada actividad y sus implicaciones éticas, sociales, económicas y políticas”

Ministerio de Educación Nacional, 2006. p, 12

Según Díaz Barriga, A. (2011, p. 18)), el tema de las competencias en educación es complejo ya que ha sido tomado desde el ámbito mecanicista de formación para el trabajo o desde el ámbito cognitivo de aprendizaje significativo para la vida. “Por su parte, para los docentes, la falta de claridad de los rasgos centrales que subyacen en el trabajo por competencias los lleva a realizar lecturas de autores que pueden reflejar escuelas diferentes de análisis de este tema, llevando a realizar articulaciones con baja coherencia, ante la necesidad de clarificar la forma como pueden trabajar un proyecto curricular que les demanda laborar bajo el modelo de competencias.

El trabajo por competencias en la educación requiere de la modificación de acciones en la práctica educativa ya que los docentes deben orientar si práctica a la resolución de problemas construidos a partir de elementos del contexto, utilizando el trabajo colaborativo y la investigación científica desde el trabajo escolar.

Para construir una propuesta curricular por competencias Díaz  Barriga, A. (2011), afirma que es necesario reconocer la estructura básica de la competencia por medio de procesos de investigación para determinar cómo se desarrolla la competencia, estableciendo, no solo áreas de desempeño, aprendizajes esperados o productos, sino reconociendo los procesos requeridos para alcanzar esta competencia.

Un currículo por competencias busca que el estudiante desarrolle habilidades desde el saber (Conceptual), el saber hacer (procedimental) y el saber ser (actitudinal). Aprender por competencias implica que el estudiante pueda desenvolverse de manera competente en un contexto que le exige conocimientos, aplicación de esos conocimientos y generación de nuevos conocimientos partiendo de realidades concretas. Díaz-Barriga, A. (2011, p. 21), “De ahí la importancia de que el docente no sólo domine el saber científico que es objeto de la enseñanza, ni sólo se apoye en las teorías cognitivas o del aprendizaje que le permitan explicar cómo es el proceso de construcción del conocimiento por parte de un sujeto, sino que tenga una adecuada formación en el debate didáctico contemporáneo, para que pueda formular una situación de aprendizaje que articule problemas del contexto con saberes”.

De acuerdo con lo anterior, un currículo por competencias debe ser diseñado después de una investigación a fondo de la institución educativa en la que se determinen, las características del contexto educativo, los contenidos teóricos y prácticos que se van a impartir, la forma de evaluar y la forma en que se va a dirigir el conocimiento, así como el proceso cognitivo de los estudiantes.

Díaz Barriga. (2011), Afirma que si se toma con la necesaria seriedad, un enfoque por competencias se convierte en un proyecto en el que se pueden ver resultados a mediano y largo plazo, más no, de resultados.

En el ámbito educativo europeo se vienen desarrollando acciones para generar propuestas curriculares en competencias en todos los niveles educativos, proponiendo el concepto de competencias clave, entendidas como las que permiten a un individuo integrarse apropiadamente en un número de redes sociales al mismo tiempo que permanece independiente y personalmente eficaz  en situaciones que le son conocidas y en otras  nuevas e impredecibles, estas competencias clave deben permitir al estudiante  actualizar sus conocimientos y destrezas con el fin de mantenerse a la vanguardia con los nuevos avances de la sociedad,  Eurydice (2002). Algunos países de la unión europea  proponen el desarrollo de estas competencias clave como competencias específicas desde las áreas del conocimiento, entendiendo estas como un conjunto lógico de actitudes, valores y destrezas necesarias para que el estudiante pueda funcionar eficazmente desde lo personal y lo social. Eurydice (2002).

La Unión Europea define las competencias como la combinación de conocimientos, capacidades y actitudes adecuadas en un contexto determinado, y las competencias clave como aquellas que toda persona necesita para su realización personal y profesional, estableciendo como competencias clave las siguientes:

  1. Comunicación en la lengua materna.
  2. Comunicación en lenguas extranjeras.
  3. Competencia matemática y competencias básicas en ciencia y tecnología.
  4. Competencia digital.
  5. Aprender a aprender.
  6. Competencias sociales y cívicas.
  7. Sentido de la iniciativa y espíritu de empresa.
  8. Conciencia y expresión culturales.

Las competencias clave se consideran igualmente importantes, ya que cada una de ellas puede contribuir al éxito en la sociedad del conocimiento. Muchas de las competencias se solapan y entrelazan: determinados aspectos esenciales en un ámbito apoyan la competencia en otro. La competencia en las capacidades básicas fundamentales de la lengua, la lectura y la escritura, el cálculo y las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) constituyen el fundamento esencial para el aprendizaje, mientras que todas las actividades de aprendizaje se sustentan en la capacidad de aprender a aprender. Hay una serie de temas que se aplican a lo largo del marco de referencia y que intervienen en las ocho competencias clave: el pensamiento crítico, la creatividad, la capacidad de iniciativa, la  resolución de problemas, la evaluación del riesgo, la toma de decisiones y la gestión constructiva de los sentimientos. (Comisión Europea, 2007. P. 28).

Estas competencias básicas o competencias clave, han sido incorporadas a los currículos adaptándolas a las circunstancias y contextos específicos de cada nación, estableciendo cuales son los aprendizajes fundamentales que un estudiante debe adquirir en determinado nivel de educación, estas orientaciones curriculares se plantean como normas o decretos de enseñanzas mínimas que deben cumplir las instituciones educativas incorporándolas al currículo.

Según el documento,  Hacia un enfoque de educación por competencias de la Consejería de Educación y Ciencias del Principado de Asturias (2008), el ámbito educativo del siglo XXI está experimentando un reajuste en sus percepciones y convenciones ya que las demandas de la sociedad exigen seres cambiantes y adaptables, que resuelvan problemas de forma crítica y  reflexiva en las que apliquen los conocimientos adquiridos en la escuela poniendo en práctica sus habilidades cognitivas y sociales en función de la convivencia y la vida en sociedad.

En el sistema educativo  colombiano, las políticas de integración curricular por competencias se viene desarrollando a partir de la Ley  115  de 1994,  Ley de Educación Nacional. Partiendo de esta ley se desarrollaron lineamientos y orientaciones curriculares en las diferentes áreas del conocimiento, posteriormente se han  desarrollado estándares básicos de competencias como orientación y guía para las instituciones educativas en sus propuestas curriculares.

En este orden de ideas, los estándares básicos de competencias se constituyen en una guía para el diseño del currículo, el plan de estudios, los proyectos escolares e incluso el trabajo de enseñanza en el aula; la producción de los textos escolares, materiales y demás apoyos educativos, así como la toma de decisión por parte de instituciones y docentes respecto a cuáles utilizar; el diseño de las prácticas evaluativas adelantadas dentro de la institución; la formulación de programas y proyectos, tanto de la formación inicial del profesorado, como de la cualificación de docentes en ejercicio. Ministerio de Educación Nacional (2006. P. 10).

En el contexto educativo colombiano los estándares básicos de competencias son diseñados para dar una orientación a las instituciones educativas sobre lo que todo  niño, niña y joven debe saber y saber hacer para lograr un nivel de calidad esperado de acuerdo al grado en que se encuentra, respondiendo a las necesidades educativas de la sociedad y a los instrumentos de evaluación interna y externa con los que se miden; estos estándares básicos de competencias y orientaciones curriculares deben ser tomados por todas las instituciones educativas del país para su diseño y organización curricular, además deben ser incluidas dentro de sus políticas de calidad y en sus planes de mejoramiento.

El  Ministerio de Educación Nacional (2006, p.11) afirma que ,De la misma manera como la ley otorga a las instituciones educativas autonomía en aspectos cruciales relacionados con la definición del currículo y los planes de estudio, también se pronuncia a favor de unos referentes comunes. Se espera que estos: (a)orienten la incorporación en todos los planes de estudio de los conocimientos, habilidades y valores requeridos para el desempeño ciudadano y productivo en igualdad de condiciones; (b) garanticen el acceso de todos los estudiantes a estos aprendizajes;(c)mantengan elementos esenciales de unidad nacional en el marco de una creciente descentralización, (d) sean comparables con lo que los estudiantes aprenden en otros países, y (e) faciliten la transferencia de estudiantes entre centros educativos y regiones, importante en un país con tan alta movilidad geográfica de la población. Al mismo tiempo, la Ley dispone que sea necesario contar con unos indicadores comunes que permitan establecer si los estudiantes y el sistema educativo en su conjunto cumplen con unas expectativas explícitas de calidad.

Por todo lo anterior se puede observar que la relación entre currículo y competencias está estrechamente ligado en el ámbito educativo, ya que todo diseño y planeación curricular debe estar orientado a el alcance de objetivos de aprendizaje determinado, que se mide o se evidencia por medio del desarrollo de las competencias, tanto desde lo cognitivo como desde los práctico y lo laboral.

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