Culturas de nuestro país. Contenidos exactos.

 

La identidad de las culturas indígenas. Cuando hablamos de las identidades de los indígenas, nos referimos a la gran cantidad de indígenas que habitan en nuestro país tales como; nahuas, tzeltales, zapotecos, mazahuas, yaquis, mixtecos, mayas, chatinos, en sus tierras originales, o en cualquier estado de la República, con dignidad y en armonía con los demás mexicanos. Y como estas personas indígenas van creando su identidad mediante su cultura e ideologías, ellos quieren mantener su identidad espiritual, conservar sus dioses y templos, sus maneras de hablar y de pensar, su forma de ser mexicanos; quieren hacer realidad la posibilidad de vivir en una Nación que los respeta. La identidad de los indígenas se refleja en su idioma o dialectos que utilizan para comunicarse, el vestuario que los caracteriza entre el resto de las demás personas, las comidas que suelen cocinar, tan ricas y apetitosas, las manualidades que realizan con sus manos y obras de arte con material de barro y en la manera en poco aprovechan los recursos naturales para poder alimentarse o sobrevivir.

La sociedad desconoce  a los indígenas y las lenguas que estos hablan.

Gran parte de la sociedad mexicana desconoce a las comunidades indígenas presentes en algunos estados de la república, la mayoría de las personas solo excluyen e ignoran todas las cosas positivas que estas personas pueden poseer.

La sociedad nacional no conoce cabalmente a sus diversos integrantes que hablan más de 60 lenguas originarias. Muchos mexicanos piensan que su país tiene una historia única y desconocen las otras historias que construyeron los pueblos indígenas a lo largo de más de cinco siglos.

Son historias que podrían explicar la actual situación de pobreza y abandono en que han vivido estos mexicanos. En algunos casos son historias comunes a todos pero, no en otros, pues surgieron de relaciones de opresión, de estrategias de sobrevivencia o resistencia para continuar siendo pueblos indígenas, por ser y mantenerse diversos.

En México, 10% de su población de 112 millones de personas es indígena, grupo que se reúne en más de medio centenar de etnias que tienen sus propias lenguas, pero resulta que sólo 10 son de las más habladas en el país y cerca de 40 más están en riesgo de desaparecer.

Los idiomas o dialectos que las comunidades indígenas suelen utilizar para comunicarse son:

Náhuatl,  23%
Maya,     11.5%
Mixteco,  7.1%
Tzeltal, 6.9%
Zapoteco,6.3%
Tzotzil, 6.2%
Otomí,4.2%
Totonaca, 3.6%
Mazateco,3.3%
Chol,3.2%

Estas diez lenguas concentran tres cuartas partes (75.3%) de la población total hablante de lengua indígena en el país.

Mientras que en otras lenguas indígenas el número de población es tan pequeño que corren el riesgo de desaparecer. De acuerdo con la información censal del cuestionario básico, en 2010 había 19 lenguas cuyo número de personas es inferior a 100; en otras siete el número de hablantes oscila entre 100 y 200; mientras que en 11 es superior a 200 pero menor a 1,000 personas.

Pobreza y abandono de las culturas indígenas. En la tierra mexicana se comparten diversos territorios, lenguas y culturas, historias particulares, cuyos protagonistas no siempre son reconocidos pues han sido y son indígenas, campesinos, líderes, intelectuales, gestores que han tratado de negociar como iguales con los otros y los otros no los reconocen como iguales .

Aún hace falta trabajar para reconocer y aceptar las muchas identidades que hay en el país. Implica que todos los ciudadanos reconozcamos la diversidad, y que esta aceptación se convierta en nuevas acciones y políticas públicas que nada tienen que ver con las viejas políticas integracionistas o asimilacioncitas, sino con el respeto a todos los derechos de los pueblos indígenas y sus integrantes. La acción pública de las instituciones federales, estatales y municipales debe tomar en cuenta a las autoridades e instituciones indígenas. Sí asumimos que México tiene más de 60 rostros indígenas aceptaremos el carácter multicultural de nuestra Nación.

Comparación de la diversidad cultural con las poblaciones indigenistas de México, china e india. Cabe recordar que, a finales del siglo xx, nuestro país sigue siendo uno de los principales del planeta por lo que se refiere a su diversidad cultural indígena. Cuando una cultura se empieza a perder o diluir, lo primero que comienza a desaparecer es la lengua propia; por ello, la permanencia del idioma autóctono es el mejor indicador de la sobrevivencia cultural de un pueblo, con sus rasgos originales. Pues bien: a dos años del cambio del milenio, la India es el principal país del mundo por cuanto al número de sus idiomas indígenas vivos, con la cifra de 72 (sin considerar las variantes dialectales). México está en segundo lugar en el orbe con 62 idiomas, en pleno 1998. Para sopesar la importancia de esa posición nuestra, conviene anotar que China tiene el tercer lugar con 48 lenguas y la que fue la Unión Soviética tenía el cuarto lugar con 35. Todas estas cifras no son meras disertaciones lingüísticas; reflejan algo más trascendente, como es la supervivencia pasmosa de culturas ancestrales; en el caso mexicano, la mayoría de las culturas indígenas son de muchos siglos de antigüedad, algunas hasta de milenios.

Lo anterior quiere decir que México es una potencia mundial en materia de culturas populares y una de las manifestaciones más importantes de la cultura es la cocina de los pueblos.

Nuestra diversidad cultural, pluriétnica, no podría ser un fenómeno repentino: es el desenlace actual de nuestra historia antigua. Aunque no es posible precisar alguna cifra de manera corroborada, se puede afirmar que en aquellos años de la conquista de Tenochtitlán, de seguro había en México más de cien grupos étnicos diferenciados; naciones indias, les llamaban entonces. Cada etnia tenía sus propias costumbres gastronómicas, si bien con algunos patrones o troncos comunes que eran —y siguen siendo— el maíz, frijol y el chile.

 

Territorios es los que se encuentran establecidos los indígenas.

En México, la población indígena está distribuida por toda la nación pero se concentra especialmente en la sierra Madre del Sur, la Península de Yucatán y en las zonas más remotas y de difícil acceso, tales como la Sierra Madre Oriental, la Sierra Madre Occidental y áreas vecinas a éstas, no es numerosa la población indígena en México debido al mestizaje, pero la presencia de los nativos mexicanos dentro de la identidad nacional está muy presente por el alto desarrollo de las culturas mesoamericanas. La población mestiza de México se ve fuertemente influenciada e identificada por el indigenismo a diferencia de otras naciones con contingentes indígenas.

El estado con mayor población indígena es Oaxaca aunque mucho de ella ha emigrado y el que tiene mayor población indígena viviendo en su propio territorio es Yucatán. Grupos étnicos como los zapotecosmayas,nahuaspurépechasmixtecosyaquiskikapúes y otomíes han logrado mejorar sus condiciones de vida y se han adaptado fácilmente a la cultura del comercio y la globalización; a pesar los esfuerzos realizados por diferentes organismos gubernamentales y no-gubernamentales en pro del reconocimiento legal de la cultura y de la calidad de vida de los pueblos originarios de México, existe aún en otros grupos indígenas con un alto grado de marginación, discriminación, desnutrición y pobreza extrema que los está llevando a la extinción de su cultura.

.

Los pueblos indígenas han protagonizado numerosos conflictos socio ambientales a nivel nacional, a raíz de los recientes conflictos por desposesión territorial y por la defensa de sus modos de vida. De tal manera que los procesos de acumulación por desposesión parecen determinar el curso que van a adoptar las nuevas luchas indígenas en México, constituyendo eventualmente una segunda forma de emergencia indígena. En este simposio vamos a presentar una discusión en torno a la problemática del despojo territorial a través de cinco experiencias de lucha. El caso de la comunidad coca de Mezcala, (en la ribera de Chapala, Jalisco) que resiste contra el despojo inmobiliario que representan los mega proyectos turísticos. El caso de la resistencia cucapá para defender sus modos de vida y recuperar la pesca tradicional, incluyendo procesos más generales de fortalecimiento cultural y de revitalización de la lengua materna. Se presentará el caso de los pueblos de la Barranca del Río Santiago que luchan contra el despojo de las tierras comunales y la resistencia contra la destrucción de la naturaleza que provoca la expansión de la zona metropolitana de Guadalajara. Se discutirá el caso de los nahuas de la Sierra de Manantlán en el estado de Jalisco, su historia de lucha por la tierra y en defensa de los recursos naturales, así como de los derechos humanos y agrarios de este pueblo indígena. Por último, se analizará la resistencia contra la imposición del mega proyecto eólico en el Istmo de Tehuantepec y la lucha generada por la defensa del territorio y el patrimonio biocultural.

¿Qué te pareció este post? Ayuda a mejorarlo con tus obervaciones

¡Para continuar regalanos un LIKE!

Para continuar viendo la información dale Like aquí abajo y esta ventana se cerrará automáticamente en 5 segundos…

Visit Us On FacebookVisit Us On TwitterVisit Us On YoutubeVisit Us On Pinterest