Competencias en la educación artística

 
Competencias en la Educación Artística
Competencias en la Educación Artística

Como se explicó anteriormente, el sistema educativo plantea unas competencias básicas o generales para la educación básica y media, sin embargo cada área obligatoria o fundamental tiene unas competencias específicas como objetivo de aprendizaje para desarrollar en los estudiantes. El área de educación artística tiene como competencias específicas, la sensibilidad, la apreciación estética y la comunicación; estas se plantean como habilidades, conocimientos y actitudes que los estudiantes deben desarrollar en los dominios específicos del arte en la escuela

“El desarrollo de estas competencias específicas surge en contextos inherentes a las prácticas artísticas, es decir, es un aprendizaje situado en el ambiente característico del taller de artes plásticas, del salón de danza o música”

MEN, 2010, p. 25

Estas competencias se desarrollan en el estudiante de forma integrada dentro de su  proceso de formación y operan en todo momento en las actividades de formación artística. (Competencias en la educación artística)

La sensibilidad como una competencia específica en los procesos de enseñanza y aprendizaje del arte, es concebida como la capacidad que tiene el estudiante para dejarse  afectar y afectar a otros, por medio de expresiones artísticas de sus compañeros, de el mismo y de su entorno cultural, con la sensibilidad, el estudiante se encuentra con el mundo perceptivo  y sensorial, desarrollando la capacidad de reconocer los efectos que los lenguajes artísticos pueden producir en su personalidad, por medio del análisis, la observación, la asimilación y todos los estímulos artísticos que recibe de su entorno social.

“se puede definir la competencia denominada sensibilidad como un conjunto de disposiciones biológicas, cognitivas y relacionales, que permiten la recepción y el procesamiento de la información presente en un hecho estético, que puede ser una obra de arte, un trabajo artístico en proceso, un discurso, entre otros”

MEN, 2010, p. 27

La competencia de la sensibilidad en la educación  artística busca que el estudiante desarrolle la capacidad perceptiva y emotiva en su sensorialidad personal y de su entorno, para que reconozca sus emociones, sentimientos y habilidades de expresión en los lenguajes verbales y no verbales, además para que tenga una mayor conciencia corporal.  En el ámbito educativo se considera que la competencia de la sensibilidad se desarrolla desde tres manifestaciones sensibles que son la sensibilidad cenestésica, la sensibilidad visual y la sensibilidad auditiva.

La sensibilidad cenestésica es comprendida como la capacidad innata de reacción que tiene nuestro cuerpo, “Es la cenestesia la que hace que la gente no choque mientras atraviesa la calle. Es un radar fisiológico que nos permite revelar impulsos e intenciones y nos empuja a reaccionar antes de que intervenga el pensamiento” (Barba, 1990, p. 294). La cenestesia es fundamental para el desarrollo de cualquier espectáculo, esta permite que el espectador interactúe desde sus emociones corporales, con la obra de arte, tomando como referente el movimiento y la intención o impulso corporal y expresivo del artista.

De acuerdo con lo anterior por medio de la competencia cenestésica los estudiantes logran tener conciencia corporal de sus movimientos, de sus ritmos, de sus reacciones y de todo el campo sensible que le ofrecen sus impulsos corporales, puede llegar a reconocer los impulsos de su cuerpo como forma de comunicación de e interacción con el otro y con su entorno.

La sensibilidad visual busca que el estudiante afiance su sentido visual como un medio por el cual puede comprender el mundo y todo lo que lo rodea como experiencia sensible, además le permite desarrollar la comprensión de las manifestaciones artísticas desde una mirada objetiva, para comprender el sentido del mundo por medio de lo que se observa, para transformarlo y darle nuevos sentidos a través de las expresiones artísticas.

La sensibilidad auditiva busca que el estudiante desarrolle la capacidad de comprender como funciona el sonido y el silencio en una manifestación artística, busca que el estudiante desarrolle sensibilidad frente al lenguaje musical como una forma de aprender a ser receptor desde la escucha, la atención y la concentración, además de la apreciación y la composición musical, “La sensibilidad auditiva incluye también el reconocimiento del propio ritmo orgánico, de la posibilidad de escuchar, de escucharse, de reconocer, apreciar y evocar los sonidos que se producen en diferentes contextos y la comprensión de ésta escucha atenta y la concentración como prácticas esenciales del ejercicio musical que también son útiles como estrategias de estudio en otras áreas del conocimiento” (MEN,2010; p 33).

Frente a su relación con las competencias básicas de la educación, la sensibilidad se une al conocimiento de las ciencias en cuanto permite el desarrollo de la percepción y la conciencia comentando actitudes y habilidades científicas como la exploración, la observación y la indagación. El fortalecimiento de la sensibilidad posibilita abrir el pensamiento, fomentando la innovación y la creación, contribuyendo a la relación entre arte-ciencia-tecnología-sociedad, es decir, el desarrollo de la sensibilidad desde sus diferentes campos promueve el desarrollo de nuevos procesos comunicativos en los que los estudiantes aprovechan los medios que tienen a su disposición en pro de la generación de propuestas nuevas frente al arte y al conocimiento (MEN, 2010).

La apreciación estética es considerada como la base para que los estudiantes comprendan  el arte como fundamento de la expresión humana, esta competencia hace que el estudiante desarrolle el sentido de apreciación objetiva del arte desde referentes teóricos  y prácticos. En esta competencia el estudiante conoce las normas, técnica y procedimientos que se necesitan para el desarrollo de una obra o `propuesta artística y le permite analizar de forma objetiva las producciones artísticas de su entorno, identificando estilos, épocas, técnicas y características generales y específicas de los lenguajes artísticos. Para el desarrollo de esta competencia el estudiante debe reconocer y aplicar dos formas de interpretación, la formal y la extratextual.

La interpretación formal es entendida como el nivel básico de lectura que el estudiante le puede dar a una manifestación artística partiendo de los referentes teóricos, conceptuales y empíricos que ha adquirido en su proceso de aprendizaje, frente a esta interpretación formal se proponen el desarrollo del pensamiento espacial y los sistemas geométricos como base para sus desarrollo.

Podemos decir que los procesos cognitivos desplegados con motivo de la interpretación formal tienen incidencia en el desarrollo del pensamiento espacial, por cuanto éste:

Contempla las actuaciones del sujeto en todas sus dimensiones y relaciones espaciales para interactuar de diversas maneras con los objetos situados en el espacio, desarrollar variadas representaciones y, a través de la coordinación entre ellas, hacer acercamientos conceptuales que favorezcan la creación y manipulación de nuevas representaciones mentales. (MEN, 2006, p. 61).

La interpretación extratextual pretende desarrollar en el estudiante un sentido de análisis de las  manifestaciones artísticas desde los códigos y referentes teóricos necesarios para identificas sentidos de acuerdo con momentos históricos, estilos artísticos y personalidades de los artistas de una forma compleja. En la interpretación extratextual en estudiante relaciona significados y comprende el mundo a través de las expresiones artísticas que analiza.

Esta competencia aporta a las competencias básicas el sentido de la investigación, las formas de lectura, de descripción y comprensión de los hechos sociales, “Al elaborar una interpretación extra-textual de las obras de arte, no se referirán meramente a su estudio formal, sino que, utilizando el objeto artístico como indicio arqueológico, tratan de ampliar su conocimiento sobre las sociedades que hicieron posible su elaboración” (MEN, 2010, p.40).

La comunicación como otra de las competencias en la educación artística busca que los estudiantes integren las demás competencias ( sensibilidad y apreciación estética) en los procesos de creación y producción de propuestas artísticas que generan nuevas formas de comunicación, implica no solo el manejo de la comunicación verbal, sino la capacidad creadora del estudiante atreves de la improvisación teatral y corporal, los lenguajes pictóricos y las propuestas auditivas y  musicales. Según el MEN (2010), esta competencia hace énfasis en que el estudiante sea capaz de producir ejercicios y obras artísticas, no solo para sí mismo, sino teniendo en cuenta a otro que actuará como espectador y lector de sus producciones. Además afirma, que los productos artísticos son importantes en el proceso de enseñanza y aprendizaje, ya que generan relaciones con los espectadores y forman al estudiante como publico observador, además de generar en los estudiantes ideas e iniciativas de gestión y proyección de lo que hace con el fin de socializar y conocer los productos culturales de sus compañeros y de otros estudiantes, generando divulgación y validación.

La competencia de comunicación busca que los estudiantes desarrollen a su vez dos competencias dentro de esta que son la producción artística y la transformación simbólica.

La producción artística es vista como la capacidad de creación y divulgación que tiene el estudiante con el saber artístico, es decir, las producciones que los estudiantes realizan después de adquirir los conceptos y realizar las prácticas respectivas en los diferentes lenguajes artísticos: El estudiante trabaja en pro de una producción artística que evidencia el proceso de aprendizaje desarrollado durante su práctica artística, evidenciando dominio técnico, habilidades, exploración y manejo de procedimientos propios de casa práctica artística.

La transformación simbólica pone en evidencia las capacidades que tiene el estudiante de transformar sus realidad en un producto artístico, “En el campo de la Educación Artística, por transformación simbólica se entiende un proceso comunicativo de manipulación y modificación de los distintos lenguajes artísticos y símbolos propios de una cultura, por medio del cual el estudiante puede aprender a enriquecer sus posibilidades de expresión” (MEN 2010, p. 44).

Esta competencia  busca que el estudiante pueda extraer la esencia y el sentido simbólico de sus expresiones artísticas y las de su entorno transformando situaciones propias de su contexto en propuestas de creación e innovación. Según el MEN (2010),  la transformación simbólica en la educación artística debe conducir a los estudiantes de básica y media a la exploración permanente de sí mismo, de sus habilidades y necesidades expresivas para expandir sus potencialidades comunicativas.

Competencias en la educación artística

¿Qué te pareció este post? Ayuda a mejorarlo con tus obervaciones

¡Para continuar regalanos un LIKE!

Para continuar viendo la información dale Like aquí abajo y esta ventana se cerrará automáticamente en 5 segundos…

Visit Us On FacebookVisit Us On TwitterVisit Us On YoutubeVisit Us On Pinterest